El día 14 a las 6 de la mañana salía el tren de Göteborg a Estocolmo. Mucho sueño y cambios de sitio, ya que no teniamos los asientos numerados. Al salir lluvia y al llegar también pero menos. Andando desde la estación al albergue pasamos por el Stad Husset de Estocolmo, donde se entregan los premios Nobel, el edificio que más me gustó, por su situación y su diseño.
Lodge32, un subterraneo rehabilitado como albergue. Parecido a una casa Hobbit, pero bien. Eramos 7 en la habitación. Literas. Suficiente.
Andamos por la ciudad todo el día. Las tres islas principales. Eché en falta algo de planificación.
Merienda en un café.
Por la noche nos reunimos con los demás españoles en el albergue de unos y salimos por ahí. Llegamos un poco tarde pero el sitio estaba bien. De camino había tiendas y bares. Todo andando.
Al día siguiente de nuevo a andar, por el centro.
Mucha gente de tiendas.
Por la noche estabamos invitados a ir gratis a un sitio para la gente q se iba en el barco al dia siguiente. La pista de baile era como una sala de cristal y todo el mundo ahi metido.
La vuelta fue curiosa porque usamos por primera vez el metro sin tener ni idea. Acabamos cerca de casa pero sin saber exactamente donde y tarde un rato en darme cuenta que llevaba un mapa en el bolsillo.
Al día siguiente teniamos q salir del hostal antes de las 11, cogimos las maletas y fuimos para la estación central, y de alli hasta el puerto de donde salía nuestro barco. Nevando.
Esperamos hasta que se hiciese la hora, mientras iban llegando todos.
La poutine i l'empatx
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Ens havien dit, abans d’arribar a Montréal: “El menjar més típic de
Montréal és la Poutine”. D’entrada, vist per un habitant del sud dels
Pirineus, el nom...
Hace 10 años
2 comentarios:
menudas gafas llevas . Decimos Silvia y yo que nos gustán los muñecos amarillos. ¿qué pintan ahi?
Son de una promoción para una campaña de concienciación sobre la huella ecológica.
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